Renta variable, buena, buena

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Hola a todos.

Hoy os quiero hablar sobre la gran desconocida para el ciudadano de a pie; sí, ese al que su banco le mete el miedo en el cuerpo cada vez que preguntan por este concepto que oyó comentar a alguien. Hoy os quiero hablar de la RENTA VARIABLE.

Tal y como recuerdo en mi libro Finanzas para un tonto mi amigo Juanka dice que la renta variable és la que varía. Y tiene razón, pero falta añadir que es “la que más varía” ya que la renta fija también fluctúa, pero menos. En todo caso, es la opción donde se puede sacar una más que posible alta rentabilidad sin saber como funciona demasiado bien, porque solo hay que aplicar unas pocas reglas (y respetarlas)

Al contrario que invertir en renta fija, que suele ser en bonos, letras u otros activos más conservadores, invertir en renta variable supone “apostar” al crecimiento de las empresas.

Supongamos que una empresa quiere expandir su negocio y necesita dinero para hacerlo. Divide el “valor” de la empresa en pequeñas partes llamadas acciones, quedando cada uno de estos activos con un valor monetario fijado. A partir de ahí, se supone que esa empresa va a ser capaz de sacarle provecho al dinero de los inversores y montarán, por ejemplo, nuevas fábricas en el extranjero, nuevas infraestructuras para dar mejor servicio a los clientes, o lo que los expertos de la compañía estimen conveniente para el futuro de la sociedad.
Estas acciones subirán o bajarán de valor (por muchos factores diferentes) y en el tiempo el señor que decidió apostar por esa empresa tendrá su premio (o su castigo)

Y aquí entran en juego varios factores a tener en cuenta:
– Deberíamos minimizar los riesgos diversificando nuestra inversión, tal y como recomiendan los expertos. Puedes invertir en renta variable comprando acciones de una empresa, o puedes invertir a través de, por ejemplo, un fondo de inversión que diversifique entre 1000 empresas de todos los sectores y países (eso sería muy seguro, aunque no estuviera garantizado)
– NO se puede perder dinero invirtiendo en renta variable, ya que sabes el precio de tu acción antes de venderla. ¿Verdad que no venderías tu casa más barata de lo que la compraste? Pues tus participaciones de empresas son tu “propiedad”.
Para aprovecharse de este último punto es necesario no depender del dinero invertido, y es por eso que los expertos recomiendan acumular entre 3 y 6 veces de gastos mensuales. Si no dispones de este “fondo de emergencia” quizás hayas de vender tus valores cuando valen menos de lo que te costaron.
– En el largo plazo puedes tener la “certeza razonable” de que tu valor habrá subido de precio (las empresas tienen más años con ganancias que con pérdidas)

Hay una cosa que nos debería hacer pensar:
¡¡¡ DINERO HAY EL QUE HAY !!! Y cuando el señor de banco, nuestro cuñado o el vecino “enterao” nos quiere quitar la idea de invertir en renta variable diciéndonos que podemos perder todo el dinero, deberíamos analizarlo en perspectiva y pensar lo siguiente:
Si puedo perder todo mi dinero (-100%) también puedo doblar mi dinero (+100%) porque el dinero que pierde uno lo gana otro.

El caso es que la renta variable es la más sencilla oportunidad de sacar a tu dinero suficiente rentabilidad como para superar el IPC (gran enemigo de los inversores) y que te quede beneficio después de pagar los impuestos correspondientes. No obstante, hay que dejar claro que no deberíamos invertir en renta variable cuando quedan menos de 1o años para la fecha donde queremos rescatar nuestro dinero.

Por poner un ejemplo, si tienes 55 años y quieres invertir para tener algo más de dinero para tu jubilación, únicamente deberías permanecer en renta variable durante unos 5 años e ir pasando tu inversión hacia renta fija en un porcentaje cada vez más alto según se acerca la edad de la jubilación.
¿No te salen las cuentas? Claro, es que he dado por hecho que subirán la jubilación a los 70 años (y créeme, que…)

¿Sigues teniendo miedo a la renta variable? Entonces piensa en si una lata de Coca-Cola, que hace 10 años era más barata que hoy, será más cara o más barata dentro de 10 años. No puedes garantizarlo, pero…¿tiene lógica que habrá subido de precio? Pues habrás ganado dinero.

Y si a pesar de todo todavía crees al que dice que en la crisis no se debería invertir en renta variable porque “todo está muy mal” te dejo dos cuestiones:
La primera es que hoy está todo más barato, pero porque la acción de Telefónica valga menos no quiere decir que los cables de teléfono tengan menos hilos en su interior. Y la segunda es que la renta variable te da dinero cuando enciendes la luz (porque hay una empresa que la provee), cuando pones gasolina ganas dinero, al comprar en el supermercado. La renta variable sigue funcionando, y siempre lo hará.

Y para acabar…si a pesar de todo decides no invertir en renta variable, sigue dejando tu dinero en el banco, del cual yo soy dueño de una milmillonésima parte a través de mi producto de renta variable.
Warren Buffet, el mejor inversor del mundo y tercer hombre más rico del planeta, lo deja bien claro. En este artículo podrás leer que invertir en renta variable es lo más aconsejable. Él siempre propone ir a contracorriente, y parece que no le va tan mal.

Salu2

Juan Marín Pozo

¡¡¡ YO SOY CLIENTE PREFERENTE !!!

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Hola a todos

Hace unos días un compañero de trabajo me pidió si podía publicar un post sobre las famosas “participaciones preferentes”.
No entiendo de todo -le dije- pero me documentaré y algo sacaremos. Es una de mis pocas virtudes, que cuando no entiendo sobre un producto financiero me documento (con información de medios especializados, no con opiniones de foros) para entender al final de qué producto hablamos.

En este caso no ha faltado información en la red, dada la MALA REPERCUSIÓN que han tenido estos productos COLOCADOS A DIESTRO Y SINIESTRO entre sus clientes. Claro, que es fácil hacerlo cuando el producto en cuestión tiene incluido en su nombre la palabra “preferente”.

A mí me gustaría ser un cliente preferente, opinamos todos; pero siempre digo que ser un cliente tan preferente que el banco me tendiese la alfombra roja al entrar no sería más que una señal de que están ganando mucho dinero CON MI DINERO. El banco es un lugar donde debemos tener el dinero justo para ir pagando las letras mensuales y dejar algo más para posibles imprevistos. El resto, invertido correctamente, para conseguir ganar el dinero que ellos ganan, del nuestro.

¿El caso de las preferentes? Hay que añadirles que (a menos que se especifique lo contrario) son además perpetuas.
Explico (extraído de Rankia):
En primer lugar, no son lo mismo que un depósito; aquí no hay cobertura del FGD, ni liquidez (o sea, que no se pueden convertir en dinero cuando queramos). Las participaciones preferentes perpetuas son híbridos entre acciones y renta fija, sus características son:

  • Las participaciones preferentes no están cubiertas por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), por lo que en caso de quiebra del banco (algo ya no tan improbable), perderíamos nuestra inversión.
  • Las participaciones preferentes pueden no pagar intereses (cupón) en un año, si ese año la empresa no ha tenido beneficios ni ha pagado dividendos.
  • Las participaciones preferentes se pueden vender, sí… pero al precio que diga su cotización.

Entonces, lo del % que nos prometían sin riesgo es mentira. Y lo de que te buscan a otro que las compre… son medias verdades, que es la peor de las mentiras: si quieres vender las preferentes que el banco te ha colocado, el banco tratará de colocar tus participaciones preferentes a otro cliente al mismo precio, pero sin garantías. Si las preferentes van bien, probablemente no habrá problemas; pero si van mal, que es cuando querrás salirte (por ejemplo porque hayan pérdidas y hayan suspendido el pago del cupón), todos querrán salirse y nadie querrá comprarlas, y te comerás las preferentes con patatas (y sin salsa)

Os paso estos artículos que hablan sobre la problemática que se ha generado por la colocación indiscriminada de preferentes entre los clientes (a destajo, aunque no fueran clientes preferentes) pero antes quiero dar mi opinión al respecto. Entiendo el objetivo comercial de los bancos y cajas, y que quieran recapitalizarse, pero lo que no entiendo es como pueden comerse los escrúpulos y vender estas cosas a gente mayor con 80 años, diciéndoles que funciona como un depósito. Muchos directores deberían haber dimitido de sus puestos, por principios, porque como en alguna vez he comentado…”SI NO TIENES PRINCIPIOS, SEGURO QUE TENDRÁS UN FINAL”

Hay tantos artículos al respecto, que estos son de esta misma semana.

http://www.expansion.com/2012/01/09/midinero/1326140063.html

http://www.expansion.com/2012/01/31/empresas/banca/1328049174.html

http://www.expansion.com/2012/02/01/empresas/banca/1328095816.html

http://www.finanzas.com/noticias/bolsas/2012-02-01/648855_cnmv-expedienta-seis-entidades-mala.html

Y para acabar, os dejo un video de una manifestación de hace unos días frente a la central de una de las grandes cajas. Sí, esa que en su publicidad se atreve a decirle al cliente “tú eres la estrella”, y luego los estrella.

Salu2

Juan Marín Pozo

Formación es inversión (si quieres)

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Hola a todos.

¿Formación es inversión? Por supuesto que sí, siempre que hagas algo con esa formación.

No manejo cifras exactas de los estudiantes que acaban su carrera y no encuentran un trabajo adecuado a la profesión elegida para hincar los codos durante años, con lo cual no me parece demasiada buena inversión, pero me imagino que son muchos, a juzgar por las constantes noticias que nos llegan a través de los medio.
No se trata de valorar en este post si la carrera fue bien seleccionada antes de decidir entre las diferentes opciones pues en muchos casos el no tener trabajo relacionado con los estudios cursados dependen de factores externos al estudiante; pero el caso, y de ahí este post, es que si no le sacas dinero a tu formación, NO ES UNA INVERSIÓN.

Hoy os quería escribir sobre esto porque he tenido esta mañana una conversación acerca de mi libro “Finanzas para un tonto” del cual podéis descargar el primer capítulo aquí. Hablaba con esta persona sobre sacarle el provecho al libro. ¡Si te gastas 16,50€ en el libro es necesario que le saques más dinero del que te costó! Le comentaba yo.
Como siempre he dicho; quizás la aventura vivida por los personajes de “Finanzas para un tonto” pueda resultarte divertida o entretenida (lo es a juzgar por la cantidad de comentarios recibidos al respecto) pero si no sacas provecho a los datos, estadísticas y reglas sobre economía doméstica, el libro no habrá servido para el objetivo con el que se creó: Que el ciudadano medio tenga cultura financiera suficiente para poder tomar decisiones adecuadas con su dinero.

En el libro hago referencia a un concepto aprendido en el curso de ventas “McInver”, a cuyos profesores quiero agradecer desde aquí su aportación. Este concepto al que me refiero es la “escucha activa”, no es lo mismo oír que escuchar. Lo mismo pasará con el libro “Finanzas para un tonto”, no todos aprovecharán lo que el libro puede aportar.
Un ejemplo de lo que digo en cuanto a transformar el libro en una inversión está en el capítulo “El túnel de la risa”: El personaje central, Juan Tonto de las Finanzas, se encuentra con un señor vestido de Supermán (¿doy más pistas?) que le quiere vender no sé qué pagarés con un 10% garantizado. Nuestro intrépido protagonista, acompañado de su mujer, declina la oferta argumentando que no está registrado en la CNMV, y otras explicaciones que podéis encontrar en el libro.

En este caso, quien aprovechase los conocimientos leídos en el libro no hubiera tenido una buena inversión, sino que hubiera evitado una pérdida de 50.000€, que era lo que la empresa Nueva Rumasa pedía para invertir en sus pagarés. ¿Qué valor tiene entonces el libro? Ya ves que no tiene nada que ver con el precio.
Ah, recuerdo, porque estoy orgulloso de ello, que la autoedición del libro “Finanzas para un tonto” salió a la venta antes de que se destapase el escándalo de la empresa del Sr.Ruiz Mateos. Y no me dió tiempo de escribir sobre los “Bonos Patrióticos”, que si no…

Por favor, aprovecha el contenido del libro; la aventura en el parque “Moneyland” puede ser divertida, pero si lo que buscas en el libro es una aventura, te recomiendo la saga de Harry Potter.
Si conviertes los datos del libro en conocimiento aplicado podrás jubilarte antes de tiempo y por tus propios medios, podrás saber que te ha vendido el banco o la aseguradora, podrás elegir entre comprar o alquilar con conocimiento de causa o podrás, por ejemplo, enseñar a tus hijos cuánto y en qué deben ahorrar desde pequeños.

Todo eso tiene para ti el libro, pero recuerda: si el que sabiendo no lee es igual que el que no sabe leer, no aplicar lo leído será como no haberlo leído. El libro lo puedes encontrar en tu librería habitual, en España, de momento.
¡¡¡ Tú decides !!!

Salu2

Juan Marín Pozo

Dando al banco donde más le duele

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Hola a todos.

Hoy quiero hablar de algo muy sencillo, pero a priori imposible, por nuestra incapacidad de trabajar en equipo: ¡¡ COMO “APRETAR” AL SISTEMA!!

¿Os da la sensación de que da igual qué partido político gobierne, qué banco abra, cierre o se fusione, o qué sistema educativo haya…al final lo acabamos pagando todo los ciudadanos, con nuestro dinero? (Lo digo con cara de ironía)
TODOS SABEMOS QUE TODO LO PAGAREMOS NOSOTROS, y el motivo es que al fin y al cabo somos los que tenemos la pasta. Al fin y al cabo, nosotros somos los que prestamos el dinero a los bancos y financiamos los partidos políticos, que después recapitalizarán a dichos bancos o impondrán un sistema educativo que no llevará a nuestros hijos a ninguna parte.

Mi padre siempre decía que España es el país con más dinero del mundo, porque da igual que haya tanta gente robando, siempre queda. Estoy de acuerdo con él, porque hace ya demasiados años que el sistema político-bancario (al final todo es lo mismo) se está quedando con nuestro dinero.

En los próximos post voy a empezar una serie de artículos donde se van a dar las claves para que cualquiera que se lo proponga se aproveche del sistema para lograr su libertad financiera y no depender mañana de una pensión, por ejemplo.
Pero de momento, en este post, voy a dar las claves para darle a los bancos donde más les duele.

¿Os ha llegado alguna vez por internet como apretar a las petroleras para que bajen el precio de las gasolinas? El sistema es básicamente el mismo, y esta misma mañana lo he comentado con una persona en Facebook, a la que quiere nombrar, por darme la idea para este post: se llama Germán Mur, y le agradezco desde aquí la inspiración al post.

Si TODOS sacásemos a la vez tan solo el 10% del dinero que tenemos en nuestras cuentas el sistema colapsaría porque el porcentaje de dinero “real” (basado en el patrón oro) que hay en las cuentas no llega a ese mísero diez por ciento. En realidad, lo único que tenemos en nuestra libreta de ahorros son “apuntes en cuenta”, una cifra que dice cuanto dinero poseemos.
Así, esta manera de hacer la jugada no sería buena para nadie ya que los bancos acabarían cerrando sus puertas al público y nosotros no tendríamos acceso al resto de nuestro dinero.

¿Entonces? Más sencillo: Se trataría de que el pueblo se organizase (y las redes sociales permiten hacer eso rápidamente y sin esfuerzo) en TRASPASAR TODOS LOS AHORROS DE TODOS LOS BANCOS Y CAJAS A UN ÚNICO BANCO O CAJA, preferentemente uno pequeño, con poca influencia en el sistema, y dejarlos allí, a ver qué pasaba, dejándo únicamente en la cuenta de origen lo justo para pagar los recibos del próximo mes.

¿Creéis que los bancos estarían dispuestos a eliminar las comisiones de mantenimiento, cobrar por las tarjetas, por las transferencias, y por respirar el aire en sus oficinas? Bien, pues a partir de ahí, solo deberíamos hacer el movimiento hacia un lugar u otro, según conveniencias, por que lo que está claro es que NECESITAN NUESTRO DINERO !!!
Se pueden lograr más cosas, pero empezar por algo pequeño como las comisiones sería un “toque de atención”. Al fin y al cabo, cobrar por hacer una transferencia desde mi casa, utilizando mi internet y mi electricidad no es demasiado justo.

Recordemos que no tenemos un 80% de paro, hay un 20%, que es una barbaridad, pero que supone que MUCHA GENTE TIENE AHORROS, precisamente por los años en que la moderación de precios ha hecho que muchas cosas que necesitamos en el día a día hayan mantenido o abaratado sus precios y hayan permitido ahorrar un poco más. Aparte de eso, es histórico que en época de crisis el ahorro de las familias sube, supongo que por la incertidumbre de qué pasará mañana.

¿Sencillo? No podía serlo más. ¿FÁCIL? Nada fácil, dado que en este país ha quedado claro que solo nos movemos por nuestros propios intereses, y nunca por los de la mayoría.

Os animo a compartirlo en las redes sociales, a ver que pasa. Si no hacemos nada, este será nuestro destino (y ya hace bastante que lo anuncian)

Salu2

La cola de las rebajas

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Hola a todos

En primer lugar os quiero agradecer el caluroso recibimiento de este blog, que en tan solo nueve meses ha acumulado casi 10.000 visitas. Espero seguir siendo digno de vuestra confianza, que muchos habéis acreditado todavía más al comprar mi libro, que desde el miércoles 11 de enero ya está a vuestra disposición en todo el territorio español.

Ahora, a por el tema de la cola, que trae cola.

¿Os suena esta foto? No sé de qué año es, pero se repite cada enero, con una u otra persona como protagonista de la instantánea. Es una barbaridad lo de las rebajas EN ROPA. Y recalco que es en prendas de vestir porque parece que no aprovechamos las muchas rebajas que tenemos, no cada año, pero sí en este momento, al menos.

Alguien conoce a una persona que dijo: ¡Yo es que jugué en bolsa y perdí! ¡Nunca más! Estoy seguro de que sí, todos tenemos alguien cercano, que nos ha dicho una frase parecida, sino idéntica.

Bien, pues vamos a analizar varias cosas: como una vez me dijo, mientras cenábamos en Madrid, el escritor e inversor Aitor Zárate (le agradezco desde aquí aquella cena; aprendí y apliqué mucho) cuando una persona dice que juega en bolsa es sinónimo de que no sabe mucho sobre las reglas del juego. El que no sabe juega, el que sabe, opera, me dijo.

Yo quiero ir un poco más allá y analizarlo en perspectiva. Cuando alguien me dice que ha perdido dinero en bolsa, o en cualquier otra inversión, es porque compró su “propiedad” (acciones, participaciones en fondos, casas, etc…) a un precio y lo vendió a otro más bajo.

Bien, ¡¡¡PUES NO LO ENTIENDO!!! No entiendo que haya perdido dinero si antes de vender su propiedad ya sabía que la vendía por un precio inferior al de compra. Si no vendería su casa más barata de lo que le costó, ¿porque vendió su propiedad en acciones?

¡¡AH!! Que es que invirtió dinero con el que contaba, que no tenía siquiera previsto un fondo de emergencia para imprevistos y a la primera de cambio tuvo que vender. Es que quería pegar el pelotazo, sin conocer las reglas del juego. Claro, ahora entiendo que nunca más quiera “jugar”.

Mientras tanto, lo que sí tiene el señor es tiempo para ir de rebajas en ropa, y no aprovecha que hoy el “mercado del dinero” está por los suelos, como un 40% más barato de lo que estaba antes, y con posibilidades de remontar espectacularmente (créeme, si nos recuperamos de dos guerras mundiales, nos recuperaremos de esta) para hacerle ganar porcentajes jamás sospechados por el ciudadano de a pie.

Lo importante es saber que, al igual que en las rebajas en ropa, mañana lo que he comprado será más caro. Lo que no sé es cuándo, pero puedo tener la certeza razonable de que ocurrirá. Lo único que debo aplicar a mi inversión (en el instrumento financiero que un experto me aconseje) es el largo plazo, una de las “tres reglas del tonto” al que hago referencia en mi libro. Las puedes ver aquí:
http://finanzasparauntonto.wordpress.com/las-tres-reglas-del-tonto-2/
Largo plazo para garantizar que algún día mi compra habrá subido de precio, diversificación para eliminar el riesgo (si compro una prenda de ropa de una empresa quizás cierre y no puede devolverla en caso de que no me convenga, pero si compro de muchas…) y la promediación, o “no gastes todo tu dinero en las primeras rebajas, que pueden haber segundas y terceras”.

Espero haberte ayudado a salir de la cola.

Salu2

Juan Marín Pozo

Cambio interior

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Hola de nuevo a todos.

En primer lugar os quiero desear un feliz año nuevo a todos, y desearos que se cumplan todos vuestros proyectos personales y profesionales. Fijaos que no os he deseado suerte, porque no creo en ella. Frases como “que la inspiración (ó suerte) te pille trabajando” son aplicables siempre.

En segundo lugar os quiero animar a que ESTE AÑO SÍ, cumpláis las promesas que os habéis hecho (muchas son las mismas del año pasado) y hagáis lo que sea necesario para llevar a buen puerto vuestros deseos y sueños para este año.

¿Por qué escribo todo esto? Por que el “sistema” intentará que nos quedemos a su altura, en el lugar que él dice que nos corresponde. Por que los políticos van a seguir mirando por nosotros lo mismo que el año pasado. ¿Hemos cambiado de gobierno? No lo he notado.
Por hablar del video que pongo a continuación, hace más de 20 años que en la televisión aparecen Los Simpson y si no se copió el anterior gobierno lo hace este. El caso es que al final el jodido siempre es el ciudadano de a pie.


(Si no se visualiza el video es que lo han eliminado de Vimeo, como lo han hecho de Youtube a los pocos días de que circulase por internet)

Mientras tanto los bancos van a seguir haciendo lo que han hecho siempre: mirar por su negocio, que para eso son empresas “normales y corrientes” que nos afectan más directamente solo porque el producto que venden es dinero (aparte de sartenes y albornoces, claro)

El cambio que tenemos que hacer es interior, el cambio que tenemos que hacer es de actitud, con “C”. La aptitud para hacerlo ya la tenemos hace tiempo, pero la actitud para hacerlo tiene que venir desde dentro, aunque quizás sea por factores externos que nos hacen reaccionar. Puede ser este post, puede ser que hayas mirado para atrás y hayas visto que ha pasado un año más, sencillamente; puede ser que uno de los pocos programas interesantes que hagan en la tele te haya hecho reflexionar…no sé, cada cual tiene que encontrar quién o qué es su “abogado del diablo”, el que le diga lo que no quiere escuchar, que somos uno más dentro de la sociedad y que jamás vamos a salir de lo que el mundo tiene, por decreto, preparado para nosotros.

¿Pero esto no era un blog de economía doméstica? Bueno, a eso voy, a que uno de los compromisos que mucha gente se hace (y estos últimos años más) es ahorrar. El ahorro es la base para la inversión; puedes aprender como funcionan los principios de inversión, pero no sirven de nada si no tienes con qué invertir. ¿Quieres saber los principios? Aquí están, pero primero céntrate en ahorrar lo suficiente cada mes.

La cantidad que recomiendan los expertos a la hora de planificar un ahorro mensual es el 10% de tus ingresos, independientemente de la cantidad que ganes al mes. Claro, eso es el mínimo, y siempre que puedas guardarte más…
Bien, pues ese ahorro, o mejor dicho, esa mentalidad de ahorro, es lo que tenemos que asumir para nosotros y enseñar a nuestro círculo más cercano. Solo así conseguiremos que algún día los bancos sean utilizados por los ciudadanos para los préstamos realmente grandes, como pueden ser las hipotecas. Así conseguiríamos acabar con esas empresas de los llamados créditos rápidos, cuando lo que deberían llamarles es créditos guarros, porque no hacen más que guarrear la economía de las familias.

¡¡¡ Prepárate para el cambio !!!

En realidad en todo esto hay un componente psicológico claro: si no ahorras no puedes engañar a nadie más que a ti, con lo cual, vuelvo a decir que el cambio debe venir desde dentro; debes convencerte a ti mismo. Esto me hace pensar que si consigues comprometerte contigo mismo a dar este paso EN SERIO, vas a poder conseguir cualquier cosa que te propongas.

Recuerdo cuando en una ocasión un amigo que fumaba mucho y desde mucho me dijo que pensaba dejar de fumar. Al mismo tiempo estaba pasando apuros económicos. Le dije que en lugar de enfocarse en el problema, que era ahorrar, podía además enfocarse en la solución, que era ganar más dinero. Le comenté que tenía una oportunidad laboral para él, a tiempo parcial, pero que no le hablaría de ella hasta que no me dijese que había dejado de fumar.
No lo entendía, pero era bien sencillo. La oportunidad que yo le iba a ofrecer requería auto-disciplina y planteamiento y cumplimiento de objetivos. No iba a tener jefes, iba a depender totalmente de lo que él se comprometiese a hacer con el mismo y si no era capaz de dejar de fumar, consideré que no iba a ser fiel a sí mismo con esa oportunidad que podía darle.
Bueno, el tema del tabaco da para mucho. Me he encontrado personas que me preguntan como pueden dejar de fumar para poder ahorrar. Lo único que yo les digo es que ahí está el ahorro que necesitan (solo faltaría que encima yo hiciese de “humo-terapeuta”…)

Quizás me equivoqué con mi amigo, pero de momento la única noticia que tengo es que “lo está dejando poco a poco”. Me recordó el chiste del que llegó a su casa y encontró a su mujer en la cama con un enano:
– Pero, cariño, me dijiste que no lo ibas a hacer más…
– De verdad, mi amor, lo siento, es que no puedo, y lo estoy dejando poco a poco…

Entonces, ¿que vas a hacer? ¿Vas a apuntarte o a ir al gimnasio? ¿Vas a pagar la matrícula del curso de inglés o vas a ir a clase? ¿Vas a ahorrar?
Si decides tirar adelante la última opción puedes leer otros post de este blog, o puedes seguir siendo uno más de esos a los que el sistema coloca donde le interesa.
En todo caso, piensa que el granito de arena que todos aportemos contribuirá a una mejor sociedad, en todos los aspectos, pero debemos asumir la responsabilidad que tenemos, al menos. Al fin y al cabo, el problema también es nuestro.

Asumamos nuestra responsabilidad, aunque sea con nosotros mismos y hagámoslo. ¡¡¡ HAGAMOS EL CAMBIO !!!

Salu2

Juan Marín Pozo

Pirámides…¿Únicamente en Egipto?

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Hola a todos.

En esta época en la que los más afortunados (o los que mejor planificaron) viajarán a otras tierras para disfrutar de unos días de relax, me ha hecho pensar en uno de los viajes que tengo en mi lista de “viajes imprescindibles”. Junto a destinos tan espectaculares como el “Perito Moreno” en la Patagonia argentina, o la zona de la Columbia Británica, en el Oeste de Canadá, tengo previsto un viaje a Egipto, con el único de objetivo de ver las famosas pirámides. Si, me hace ilusión meterme en el túnel de bajada hasta el sarcófago central.

Es entonces cuando, animado por la cantidad de noticias que me llegan al respecto, no puedo más que plantearme que no hace falta ir tan lejos para ver pirámides todavía más grandes que las del desierto junto a El Cairo. Aquí nos estamos metiendo en otro túnel que está más cuesta abajo todavía.

No, no me refiero a esa obra maestra por la que metieron en la cárcel al famoso Bernard Madoff (hay que reconocerle el mérito como estafador, ya que consiguió timar 50.000 millones de dólares)
Me estoy refiriendo a las pirámides que el propio gobierno o las comunidades autónomas están montando.

Estas “obras de ingeniería”, en este caso financiera, llevarán a la ruina a más de uno, sin dudarlo; y habría que analizar todo esto en perspectiva, empezando por otras pirámides más pequeñas:
Hace menos de un año salió la última resolución del caso Afinsa, Fórum Filatélico y Arte y Naturaleza, donde se ha dado por hecho que los afectados no cobrarían más que lo que se consiguiese sacar tras vender los activos de las empresas. Algunos se atrevieron a pedir que respondiera el Fondo de Garantía de Depósitos (FDG) que para aquel entonces garantizaba hasta 20.000€ por cliente de cualquier entidad que quebrase.
¿Os habéis fijado que lo de “entidad” está en negrita? CLARO, porque para estar cubierto por el FDG has de haber depositado su dinero en una entidad; en fin, un banco, una caja, una agencia de valores…
Si el incauto “inversor” no se informó de eso tan sencillo, por la codicia de ganar un 6% “garantizado”, ahora solo tiene derecho a reclamar, pero desde luego, no a indemnización.

Más adelante llegó Nueva Rumasa, con una rentabilidad garantizada del 10% en su primera emisión de pagarés, respaldados por un tesoro de valor incalculable, como rezaba su publicidad. La verdad es que el valor que ejercía de garantía en la inversión en pagarés eran unas bodegas de Brandy de Jerez con más de 200 años de antigüedad, y el adjetivo “incalculable” era porque dicha partida de Coñac viejo no se había tasado jamás.
Yo, sin tener conocimiento de finanzas, creo que me hubiera alejado para ver la cosa en perspectiva, pudiendo llegar a la conclusión de que si el señor Ruiz Mateos podía haber pedido dinero a los bancos a un (por ejemplo) 8% de interés, y no se lo habían querido prestar, ¿Por qué le iba yo a prestar dinero a un 10%? Esto tenía que explotar sí o sí, y así lo manifestaba en el capítulo “El túnel de la risa” de mi libro “Finanzas para un tonto”, donde el personaje se encuentra con un señor vestido de Superman que le quiere vender cosas raras.

Bueno, pues estos ejemplos solo son el aperitivo. Las siguientes pirámides (alguna ya ha empezado a resquebrajarse) las están construyendo las comunidades autónomas.
Sí, me refiero a los Bonos “Patrióticos”. Tenemos “Bonos Butifarra”, “Bonos Paella”, “Bonos Gazpacho”, “Bonos…DE TODO TIPO !!!
Bien, pues estas comunidades que necesitaban liquidez para pagar nóminas y demás gastos han comenzado a devolver el dinero de los primeros inversores con las aportaciones de los siguientes. ¿Os suena?
Primera cosa: A Maddof lo metieron en la cárcel por hacer eso, y por lo visto, si lo hace el gobierno regional no pasa nada.
Segundo punto a tener en cuenta: Mientras la base de la pirámide se nutra con nuevas aportaciones no tenemos nada que temer.

¿Problema? Ya se están rompiendo algunas. La última emisión de “Bonos Paella” no se ha suscrito en su totalidad, y…¿ahora como devolvemos la pasta a los últimos que compraron? Aquí está la noticia de lo que proponen, de paso que reconocen que con unos pagaban a los otros.
No pasa nada. Si el gobierno de turno no consigue devolver el dinero podemos vender sus activos, y convertirnos en dueños de una torre de la Sagrada Familia o de un tramo de escaleras de la Giralda. Bien, pues como eso no es muy lógico, ¿qué haremos?
Además, algunos exigen que les dejen continuar construyendo su figura geométrica de dividendos. Léedlo aquí.

Bueno, bueno bueno, el tema es que junto a la de Kefrén y Micerino hay la de verdad, la grande, la pirámide de Keops: ¡¡¡ EL SISTEMA DE PENSIONES !!!
No quiero dar ideas, pero quizás algún día un ciudadano modelo que haya contribuido siempre a la Seguridad Social con sus correspondientes pagos mensuales, que además coincida que jamás ha cobrado del paro, y que para colmo, nunca se pone enfermo (por supuesto, si es autónomo) con lo cual no consume recursos de la bolsa que entre todos llenamos…se decida a denunciar al gobierno, que no va a poder mantener el sistema de pensiones y nos dejan que sigamos aportando a un sistema que no es recíproco, sino compensatorio.

Quizás sería buena idea empezar a formar a los niños en la escuela para que puedan tomar decisiones en la planificación de su futuro, para después darles la opción de crearse su propia Seguridad Social y no dejarles que continuasen poniendo dinero en la base de la pirámide, que cada vez es más estrecha que la cúspide (que para lo que entiendo de geometría, no se aguanta de pie mucho tiempo)

Quizás os interese leer este post pasado, de este verano, para extender la explicación. Mientras tanto, seguiremos aportando capital a “Egipto”.

P.D. Mientras tanto, la banca…AYUDANDO.

Salu2

Juan Marín Pozo

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