Hola a todos.

Hoy os quiero hablar sobre la gran desconocida para el ciudadano de a pie; sí, ese al que su banco le mete el miedo en el cuerpo cada vez que preguntan por este concepto que oyó comentar a alguien. Hoy os quiero hablar de la RENTA VARIABLE.

Tal y como recuerdo en mi libro Finanzas para un tonto mi amigo Juanka dice que la renta variable és la que varía. Y tiene razón, pero falta añadir que es “la que más varía” ya que la renta fija también fluctúa, pero menos. En todo caso, es la opción donde se puede sacar una más que posible alta rentabilidad sin saber como funciona demasiado bien, porque solo hay que aplicar unas pocas reglas (y respetarlas)

Al contrario que invertir en renta fija, que suele ser en bonos, letras u otros activos más conservadores, invertir en renta variable supone “apostar” al crecimiento de las empresas.

Supongamos que una empresa quiere expandir su negocio y necesita dinero para hacerlo. Divide el “valor” de la empresa en pequeñas partes llamadas acciones, quedando cada uno de estos activos con un valor monetario fijado. A partir de ahí, se supone que esa empresa va a ser capaz de sacarle provecho al dinero de los inversores y montarán, por ejemplo, nuevas fábricas en el extranjero, nuevas infraestructuras para dar mejor servicio a los clientes, o lo que los expertos de la compañía estimen conveniente para el futuro de la sociedad.
Estas acciones subirán o bajarán de valor (por muchos factores diferentes) y en el tiempo el señor que decidió apostar por esa empresa tendrá su premio (o su castigo)

Y aquí entran en juego varios factores a tener en cuenta:
– Deberíamos minimizar los riesgos diversificando nuestra inversión, tal y como recomiendan los expertos. Puedes invertir en renta variable comprando acciones de una empresa, o puedes invertir a través de, por ejemplo, un fondo de inversión que diversifique entre 1000 empresas de todos los sectores y países (eso sería muy seguro, aunque no estuviera garantizado)
– NO se puede perder dinero invirtiendo en renta variable, ya que sabes el precio de tu acción antes de venderla. ¿Verdad que no venderías tu casa más barata de lo que la compraste? Pues tus participaciones de empresas son tu “propiedad”.
Para aprovecharse de este último punto es necesario no depender del dinero invertido, y es por eso que los expertos recomiendan acumular entre 3 y 6 veces de gastos mensuales. Si no dispones de este “fondo de emergencia” quizás hayas de vender tus valores cuando valen menos de lo que te costaron.
– En el largo plazo puedes tener la “certeza razonable” de que tu valor habrá subido de precio (las empresas tienen más años con ganancias que con pérdidas)

Hay una cosa que nos debería hacer pensar:
¡¡¡ DINERO HAY EL QUE HAY !!! Y cuando el señor de banco, nuestro cuñado o el vecino “enterao” nos quiere quitar la idea de invertir en renta variable diciéndonos que podemos perder todo el dinero, deberíamos analizarlo en perspectiva y pensar lo siguiente:
Si puedo perder todo mi dinero (-100%) también puedo doblar mi dinero (+100%) porque el dinero que pierde uno lo gana otro.

El caso es que la renta variable es la más sencilla oportunidad de sacar a tu dinero suficiente rentabilidad como para superar el IPC (gran enemigo de los inversores) y que te quede beneficio después de pagar los impuestos correspondientes. No obstante, hay que dejar claro que no deberíamos invertir en renta variable cuando quedan menos de 1o años para la fecha donde queremos rescatar nuestro dinero.

Por poner un ejemplo, si tienes 55 años y quieres invertir para tener algo más de dinero para tu jubilación, únicamente deberías permanecer en renta variable durante unos 5 años e ir pasando tu inversión hacia renta fija en un porcentaje cada vez más alto según se acerca la edad de la jubilación.
¿No te salen las cuentas? Claro, es que he dado por hecho que subirán la jubilación a los 70 años (y créeme, que…)

¿Sigues teniendo miedo a la renta variable? Entonces piensa en si una lata de Coca-Cola, que hace 10 años era más barata que hoy, será más cara o más barata dentro de 10 años. No puedes garantizarlo, pero…¿tiene lógica que habrá subido de precio? Pues habrás ganado dinero.

Y si a pesar de todo todavía crees al que dice que en la crisis no se debería invertir en renta variable porque “todo está muy mal” te dejo dos cuestiones:
La primera es que hoy está todo más barato, pero porque la acción de Telefónica valga menos no quiere decir que los cables de teléfono tengan menos hilos en su interior. Y la segunda es que la renta variable te da dinero cuando enciendes la luz (porque hay una empresa que la provee), cuando pones gasolina ganas dinero, al comprar en el supermercado. La renta variable sigue funcionando, y siempre lo hará.

Y para acabar…si a pesar de todo decides no invertir en renta variable, sigue dejando tu dinero en el banco, del cual yo soy dueño de una milmillonésima parte a través de mi producto de renta variable.
Warren Buffet, el mejor inversor del mundo y tercer hombre más rico del planeta, lo deja bien claro. En este artículo podrás leer que invertir en renta variable es lo más aconsejable. Él siempre propone ir a contracorriente, y parece que no le va tan mal.

Salu2

Juan Marín Pozo

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