¡¡¡¡¡¡ Que tramposos !!!!!!!

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Hola a todos

No es que hoy esté menos creativo que otros días, es que creo que la noticia es tan buena (y necesaria de compartir) que he decidido trasladar tal cual el texto de una noticia aparecida en el diario “Expansión” hace pocos días.

No digo nada más, que cada cual saque conclusiones, y que pregunte antes de comprar.

Los depósitos estructurados ofrecen suculentas rentabilidades gancho que pueden reducirse al 0% si el mercado no va bien.

Los depósitos estructurados pueden convertirse en una manzana podrida para muchos particulares: espléndida por fuera hasta que se le hinca el diente. Y es que, aunque el nombre de pila de estos productos, ‘depósito’, parece una garantía de rentabilidad, su apellido, “estructurado”, implica el riesgo de generar un rendimiento nulo, del 0%, e, incluso, arrojar pérdidas.

Los depósitos combinados o estructurados son un híbrido entre los depósitos tradicionales y los derivados. En ocasiones, parte del capital se remunera a una TAE fija y el patrimonio restante se coloca en una estructura que ofrece una rentabilidad potencial elevada que depende del comportamiento de una serie de parámetros: la cotización del euribor, de ciertos índices bursátiles o de algunos valores cotizados, entre otros activos. Otras veces, la totalidad del patrimonio se invierte en la estructura.

A favor de estos productos cabe destacar que el particular, asumiendo un riesgo mínimo –estos productos suelen (no siempre) garantizar recuperar el 100% del capital al vencimiento–, tiene la opción de beneficiarse de rentabilidades superiores a las que obtendría con un depósito convencional. Por el contrario, el cliente debe tener en cuenta que también puede no obtener ninguna ganancia.

En cualquier caso, un producto estructurado será bueno o malo en función de cómo se comporten los mercados y de las posibilidades (estadística pura) de que se cumplan los parámetros que una entidad fija para que un particular logre un tipo de interés u otro.

En términos generales y especialmente en un momento como el actual, de fuerte aversión al riesgo, el particular prefiere contratar imposiciones a plazo fijo puras. Pero las redes de oficinas de la banca, con una gran penetración en nuestro país y capacidad de doblegar voluntades, colocan lo que la central exija. Y los depósitos estructurados son un producto recurrente, mucho menos costoso para la banca que los depósitos tradicionales.

Además, en un momento especialmente difícil para el sector financiero, en el que el negocio típico bancario está en mínimos y la morosidad presiona, cuidar la cuenta de resultados es fundamental. De ahí que la banca esté buscando fórmulas para vender productos con los que captar pasivo menos gravosas.

“Los depósitos estructurados tienen mayor margen para el banco y, generalmente, como la parte de retribución variable es a largo plazo, permite a la entidad mantener ese margen en el tiempo y conseguir una mayor vinculación con el cliente”, explican fuentes del mercado.

Los particulares que estén pensando en contratar este tipo de productos han de tener varios puntos claros:

Ofertas gancho para parte del capital
Algunas entidades ofrecen depósitos combinados que dividen el capital. Como el Depósito Doble Rentabilidad Telefónica de Sabadell, que remunera la mitad del importe invertido al 5% TAE a 12 meses. El restante 50% puede dar un retorno de entre el 0% y el 16,48%, o incluso más, a 36 meses, según la evolución de la acción de Telefónica.

Rentabilidad total difícil de determinar.
Resulta muy complicado conocer la rentabilidad final que van a cosechar estos productos. Muchos depósitos ofrecen un interés máximo de hasta el 25% si se da un escenario óptimo, pero si los mercados se tuercen, este suculento rendimiento puede reducirse al 0%.

Por ejemplo, el Depósito Cesta Acciones 6, de Ibercaja, invierte en Telefónica, Repsol y Santander y promete una remuneración máxima del 24%. Sin embargo, para que se dé esta condición, las tres acciones tendrían que estar por encima de su precio inicial de referencia en 2017, sin que dicha condición se hubiese cumplido en los años precedentes.

Plazo real, según los diversos escenarios.
El tiempo en el que el capital va a estar “atrapado” tampoco es fácil de determinar. En general, los depósitos estructurados remuneran parte del patrimonio a un tipo de interés fijo a un plazo de 6 ó 12 meses. Y el resto del patrimonio, según cómo sea la estructura, puede vencer en varias fechas según cómo se comporte el mercado.

El Depósito Smartphone, de Unnim, tiene un horizonte temporal de entre 12 y 36 meses, dependiendo de la evolución de las cotizaciones de Apple, Samsung, HTC y RIM.

El coste de oportunidad del cliente.
En un momento en el que algunos depósitos tradicionales remuneran el ahorro a tipos de interés del 4%, el coste de oportunidad de optar a una rentabilidad potencial, pero no asegurada, es muy elevado para un particular. De hecho, las entidades reconocen que en los últimos años ha resultado especialmente difícil comercializar productos estructurados. Una imposición convencional a tres años, con una TAE del 4,5%, renta al particular, transcurrido el periodo, un 13,5%. Actualmente, Bankia ofrece un producto con estas condiciones, muy difíciles de batir por un depósito estructurado.

CatalunyaCaixa comercializa actualmente el Depósito 5% Olímpico que, en el mejor de los escenarios y pasados 36 meses, generaría una rentabilidad del 15% para el ahorrador, tan sólo 1,5% más que el producto de Bankia, en el que la tasa está totalmente garantizada. El estructurado del grupo catalán está referenciado a la evolución de una cesta de valores, patrocinadores de los Juegos Olímpicos de Londres 2012: VISA, McDonald’s, Samsung, BP y Coca-Cola.

Capital garantizado a vencimiento.
La mayor parte de los depósitos, aun siendo estructurados, garantizan el capital al vencimiento. Sin embargo, aunque esto es lo habitual, no siempre se cumple esta condición. Los particulares han de mirar con lupa la letra pequeña para asegurarse de que el patrimonio invertido no sufrirá mermas bajo ninguna circunstancia.

Algunos depósitos con riesgo, que pueden ocasionar pérdidas, no se ven obligados a regularse por la Ley de Mercado de Valores ni a acompañarse por un folleto explicativo, porque se comercializan desde 50.000 euros. Esta cifra da por sentado que el inversor es cualificado.

Es el caso del Mixto Protección 90/10 IX de La Caixa. Garantiza el 90% del capital, a un tipo de interés del 3,75% para 12 meses, pero no garantiza el 10% restante, referenciado a la cotización de Telefónica, Repsol y Santander, con un vencimiento máximo de dos años.

El producto funciona así: si en la primera fecha de observación, el precio de cierre de los tres valores es mayor o igual al del nivel inicial, La Caixa devuelve el importe invertido al cliente, más un 5% de intereses. Si esto no sucede, el producto continúa vigente un año más. Llegado este momento, si la cotización de las tres acciones iguala o supera el 85% de su precio inicial, la entidad devolverá el importe invertido y pagará un 10% adicional. Si esta condición no se da, el cliente recibirá el importe invertido en este tramo (10% de la inversión total) con la entrega de un número de acciones equivalente al cociente entre el capital invertido y el precio de la acción con peor comportamiento.

Cuidado con la fecha de observación.
Cómo se fija la fecha de observación y el precio de las acciones o el activo al que se vincula el depósito es clave para determinar el éxito potencial del producto. Algunas entidades mantienen durante un mes el periodo de comercialización de un depósito estructurado y toman como precio de referencia aquél en el que las acciones cotizaban a un precio mayor. En esta caso, el particular está adquiriendo el producto con cierta desventaja.

Productos similares, pero no iguales.
Los escaparates de las oficinas ofrecen productos cuyas condiciones son muy similares a las de un depósito estructurado, si serlo.

Bankinter acaba cerrar el periodo de suscripción de su Bono Estructurado Santander. Al ser un título de deuda, está garantizado por el emisor no por el Estado, y cotiza en un mercado secundario. Si se quisiese rescatar antes de vencimiento, podría acarrear pérdidas.

Citi, por su parte, comercializa una Nota estructurada que garantiza el capital a los 5 años. El producto ofrece un cupón fijo del 3% el primer año y la posibilidad de obtener un cupón del 3% , en función de si el euribor 3 meses se mantiene dentro de determinados rangos en los ejercicios posteriores. En el mejor de los escenarios, rentaría un 3% anual, liquidado trimestralmente para los cinco años; en el peor, un 3% , fijo sólo el primer año, el resto 0%.

LA MEJOR RENTABILIDAD, EN ENTIDADES DÉBILES
Las entidades que podrían considerarse más débiles, por haber sido intervenidas o nacionalizadas, son las que más generosas se muestran con los particulares a la hora de remunerar el ahorro.

Con el beneplácito de los gestores del Frob, presentes en su capital, entidades como Banco de Valencia, CAM, Unnim o CatalunyaCaixa ponen toda la carne en el asador para defender su pasivo y recuperar –o no perder– clientes.

Pese a que el euribor y los tipos de interés están en niveles mínimos, las remuneraciones al 4% a 12 meses sin vinculación se han generalizado en el sector.

La barra libre de liquidez a un plazo de tres años que abrió el BCE en diciembre alivia las tensiones por captar pasivo de la banca, pero el depósito es también, hoy más que nunca, una vía de las entidades para atraer particulares y ganar cuota de mercado.

Los más agresivos
Banco de Valencia, intervenido a finales de noviembre, está ofreciendo un 4% para 18 meses y, en algunos casos, el rendimiento puede alcanzar el 4,50% TAE.
También CAM mantiene una política comercial aparentemente agresiva que, según fuentes del sector, es defensiva, ante las abultadas fugas de pasivo que sufrió en 2011. La levantina ofrece un producto creciente trimestre a trimestre, cuya rentabilidad media es del 4% TAE a 12 meses para importes mínimos de 10.000 euros.

Las catalanas CatalunyaCaixa y Unnim, ambas controladas por el Frob, también están en guardia. CatalunyaCaixa comercializa una imposición a plazo que, aunque está diseñada para cinco años, permite rescatar el capital en cualquier momento sin penalización transcurridos los primeros 12 meses, periodo en el que renta un 4%. Después, si el cliente quiere mantener su dinero, percibiría un interés equivalente a euribor 3 meses más un 1%.

Unnim, en proceso de subasta (al menos seis entidades ya han presentado ofertas preliminares y el lunes decidirán si las confirmam), llega a dar el 4,10% a 12 meses. Como siempre, negociando las condiciones y previa autorización de la central que, por lo general, suele exigir importes elevados –alrededor de 40.000 euros– o la contratación de productos adicionales.

Los pagarés, en auge
El otro producto estrella de la banca es el pagaré. Títulos de deuda que permiten garantizar una rentabilidad al vencimiento, sin que la entidad que los emita tenga que aportar capital adicional al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Precisamente por este motivo, estos productos no están cubiertos por el Estado a través del FGD, sino que dependen de la solvencia del emisor.

En cualquier caso, a las entidades les pemite ofrecer tipos de interés potentes con un coste menor en su balance que el que provocaría formalizar una imposición a plazo a un tipo similar.

La Caixa y Popular destacan como dos de los grupos financieros más agresivos en esta batalla. Ambos pagan un 4,5% por los pagarés al plazo de un año.
Fuente: www.expansion.com

Espero que os sirva para no caer en las trampas para osos que hay en “la jungla”.

Salu2

Juan Marín Pozo

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Renta variable, buena, buena

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Hola a todos.

Hoy os quiero hablar sobre la gran desconocida para el ciudadano de a pie; sí, ese al que su banco le mete el miedo en el cuerpo cada vez que preguntan por este concepto que oyó comentar a alguien. Hoy os quiero hablar de la RENTA VARIABLE.

Tal y como recuerdo en mi libro Finanzas para un tonto mi amigo Juanka dice que la renta variable és la que varía. Y tiene razón, pero falta añadir que es “la que más varía” ya que la renta fija también fluctúa, pero menos. En todo caso, es la opción donde se puede sacar una más que posible alta rentabilidad sin saber como funciona demasiado bien, porque solo hay que aplicar unas pocas reglas (y respetarlas)

Al contrario que invertir en renta fija, que suele ser en bonos, letras u otros activos más conservadores, invertir en renta variable supone “apostar” al crecimiento de las empresas.

Supongamos que una empresa quiere expandir su negocio y necesita dinero para hacerlo. Divide el “valor” de la empresa en pequeñas partes llamadas acciones, quedando cada uno de estos activos con un valor monetario fijado. A partir de ahí, se supone que esa empresa va a ser capaz de sacarle provecho al dinero de los inversores y montarán, por ejemplo, nuevas fábricas en el extranjero, nuevas infraestructuras para dar mejor servicio a los clientes, o lo que los expertos de la compañía estimen conveniente para el futuro de la sociedad.
Estas acciones subirán o bajarán de valor (por muchos factores diferentes) y en el tiempo el señor que decidió apostar por esa empresa tendrá su premio (o su castigo)

Y aquí entran en juego varios factores a tener en cuenta:
– Deberíamos minimizar los riesgos diversificando nuestra inversión, tal y como recomiendan los expertos. Puedes invertir en renta variable comprando acciones de una empresa, o puedes invertir a través de, por ejemplo, un fondo de inversión que diversifique entre 1000 empresas de todos los sectores y países (eso sería muy seguro, aunque no estuviera garantizado)
– NO se puede perder dinero invirtiendo en renta variable, ya que sabes el precio de tu acción antes de venderla. ¿Verdad que no venderías tu casa más barata de lo que la compraste? Pues tus participaciones de empresas son tu “propiedad”.
Para aprovecharse de este último punto es necesario no depender del dinero invertido, y es por eso que los expertos recomiendan acumular entre 3 y 6 veces de gastos mensuales. Si no dispones de este “fondo de emergencia” quizás hayas de vender tus valores cuando valen menos de lo que te costaron.
– En el largo plazo puedes tener la “certeza razonable” de que tu valor habrá subido de precio (las empresas tienen más años con ganancias que con pérdidas)

Hay una cosa que nos debería hacer pensar:
¡¡¡ DINERO HAY EL QUE HAY !!! Y cuando el señor de banco, nuestro cuñado o el vecino “enterao” nos quiere quitar la idea de invertir en renta variable diciéndonos que podemos perder todo el dinero, deberíamos analizarlo en perspectiva y pensar lo siguiente:
Si puedo perder todo mi dinero (-100%) también puedo doblar mi dinero (+100%) porque el dinero que pierde uno lo gana otro.

El caso es que la renta variable es la más sencilla oportunidad de sacar a tu dinero suficiente rentabilidad como para superar el IPC (gran enemigo de los inversores) y que te quede beneficio después de pagar los impuestos correspondientes. No obstante, hay que dejar claro que no deberíamos invertir en renta variable cuando quedan menos de 1o años para la fecha donde queremos rescatar nuestro dinero.

Por poner un ejemplo, si tienes 55 años y quieres invertir para tener algo más de dinero para tu jubilación, únicamente deberías permanecer en renta variable durante unos 5 años e ir pasando tu inversión hacia renta fija en un porcentaje cada vez más alto según se acerca la edad de la jubilación.
¿No te salen las cuentas? Claro, es que he dado por hecho que subirán la jubilación a los 70 años (y créeme, que…)

¿Sigues teniendo miedo a la renta variable? Entonces piensa en si una lata de Coca-Cola, que hace 10 años era más barata que hoy, será más cara o más barata dentro de 10 años. No puedes garantizarlo, pero…¿tiene lógica que habrá subido de precio? Pues habrás ganado dinero.

Y si a pesar de todo todavía crees al que dice que en la crisis no se debería invertir en renta variable porque “todo está muy mal” te dejo dos cuestiones:
La primera es que hoy está todo más barato, pero porque la acción de Telefónica valga menos no quiere decir que los cables de teléfono tengan menos hilos en su interior. Y la segunda es que la renta variable te da dinero cuando enciendes la luz (porque hay una empresa que la provee), cuando pones gasolina ganas dinero, al comprar en el supermercado. La renta variable sigue funcionando, y siempre lo hará.

Y para acabar…si a pesar de todo decides no invertir en renta variable, sigue dejando tu dinero en el banco, del cual yo soy dueño de una milmillonésima parte a través de mi producto de renta variable.
Warren Buffet, el mejor inversor del mundo y tercer hombre más rico del planeta, lo deja bien claro. En este artículo podrás leer que invertir en renta variable es lo más aconsejable. Él siempre propone ir a contracorriente, y parece que no le va tan mal.

Salu2

Juan Marín Pozo

¡¡¡ YO SOY CLIENTE PREFERENTE !!!

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Hola a todos

Hace unos días un compañero de trabajo me pidió si podía publicar un post sobre las famosas “participaciones preferentes”.
No entiendo de todo -le dije- pero me documentaré y algo sacaremos. Es una de mis pocas virtudes, que cuando no entiendo sobre un producto financiero me documento (con información de medios especializados, no con opiniones de foros) para entender al final de qué producto hablamos.

En este caso no ha faltado información en la red, dada la MALA REPERCUSIÓN que han tenido estos productos COLOCADOS A DIESTRO Y SINIESTRO entre sus clientes. Claro, que es fácil hacerlo cuando el producto en cuestión tiene incluido en su nombre la palabra “preferente”.

A mí me gustaría ser un cliente preferente, opinamos todos; pero siempre digo que ser un cliente tan preferente que el banco me tendiese la alfombra roja al entrar no sería más que una señal de que están ganando mucho dinero CON MI DINERO. El banco es un lugar donde debemos tener el dinero justo para ir pagando las letras mensuales y dejar algo más para posibles imprevistos. El resto, invertido correctamente, para conseguir ganar el dinero que ellos ganan, del nuestro.

¿El caso de las preferentes? Hay que añadirles que (a menos que se especifique lo contrario) son además perpetuas.
Explico (extraído de Rankia):
En primer lugar, no son lo mismo que un depósito; aquí no hay cobertura del FGD, ni liquidez (o sea, que no se pueden convertir en dinero cuando queramos). Las participaciones preferentes perpetuas son híbridos entre acciones y renta fija, sus características son:

  • Las participaciones preferentes no están cubiertas por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), por lo que en caso de quiebra del banco (algo ya no tan improbable), perderíamos nuestra inversión.
  • Las participaciones preferentes pueden no pagar intereses (cupón) en un año, si ese año la empresa no ha tenido beneficios ni ha pagado dividendos.
  • Las participaciones preferentes se pueden vender, sí… pero al precio que diga su cotización.

Entonces, lo del % que nos prometían sin riesgo es mentira. Y lo de que te buscan a otro que las compre… son medias verdades, que es la peor de las mentiras: si quieres vender las preferentes que el banco te ha colocado, el banco tratará de colocar tus participaciones preferentes a otro cliente al mismo precio, pero sin garantías. Si las preferentes van bien, probablemente no habrá problemas; pero si van mal, que es cuando querrás salirte (por ejemplo porque hayan pérdidas y hayan suspendido el pago del cupón), todos querrán salirse y nadie querrá comprarlas, y te comerás las preferentes con patatas (y sin salsa)

Os paso estos artículos que hablan sobre la problemática que se ha generado por la colocación indiscriminada de preferentes entre los clientes (a destajo, aunque no fueran clientes preferentes) pero antes quiero dar mi opinión al respecto. Entiendo el objetivo comercial de los bancos y cajas, y que quieran recapitalizarse, pero lo que no entiendo es como pueden comerse los escrúpulos y vender estas cosas a gente mayor con 80 años, diciéndoles que funciona como un depósito. Muchos directores deberían haber dimitido de sus puestos, por principios, porque como en alguna vez he comentado…”SI NO TIENES PRINCIPIOS, SEGURO QUE TENDRÁS UN FINAL”

Hay tantos artículos al respecto, que estos son de esta misma semana.

http://www.expansion.com/2012/01/09/midinero/1326140063.html

http://www.expansion.com/2012/01/31/empresas/banca/1328049174.html

http://www.expansion.com/2012/02/01/empresas/banca/1328095816.html

http://www.finanzas.com/noticias/bolsas/2012-02-01/648855_cnmv-expedienta-seis-entidades-mala.html

Y para acabar, os dejo un video de una manifestación de hace unos días frente a la central de una de las grandes cajas. Sí, esa que en su publicidad se atreve a decirle al cliente “tú eres la estrella”, y luego los estrella.

Salu2

Juan Marín Pozo

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